Jorge Tobar aborda alcances de la NCh433:2026 y destaca el trabajo técnico detrás de la actualización normativa

Jorge Tobar aborda alcances de la NCh433:2026 y destaca el trabajo técnico detrás de la actualización normativa

En entrevista con Negocio y Construcción, el presidente de AICE, Jorge Tobar, explicó el alcance de la NCh433:2026, aclaró que no corresponde a una copia de normas extranjeras y subrayó que la actualización recoge más de 13 años de trabajo técnico y aprendizajes acumulados tras el terremoto de 2010.

El presidente de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales de Chile (AICE), Jorge Tobar, participó en una entrevista con el medio Negocio y Construcción, donde se refirió a la reciente actualización de la NCh433:2026, norma clave para el diseño sísmico de edificios en Chile, y abordó tanto sus principales alcances como parte de las confusiones que han surgido en torno a su contenido.

Durante la conversación, Tobar explicó que en Chile existen dos grandes normas sísmicas: la NCh433, orientada a la edificación habitacional, comercial y urbana, y la NCh2369, aplicable a instalaciones industriales, mineras y otras estructuras fuera del ámbito urbano. En ese marco, precisó que la actualización de la NCh433 no corresponde a un cambio brusco, sino a la consolidación de un proceso técnico que se viene desarrollando desde hace años. “La NCh433 2026 es un trabajo de más de 13 años”, señaló, agregando que “el mayor cambio no se produce en el 2026, el mayor cambio se produce el 2011, un año posterior al terremoto”.

Tobar detalló que, tras el terremoto del 27F, se identificaron aprendizajes relevantes en materias como elementos no estructurales, comportamiento de edificios de hormigón armado y clasificación de suelos. Según indicó, la versión 2026 “viene a entregar un ordenamiento de una serie de documentos que se venían trabajando”, reuniendo y consolidando avances que ya habían comenzado a aplicarse desde la emisión de los decretos posteriores al sismo de 2010.

Uno de los puntos que destacó fue la actualización en materia de suelos. Explicó que la evolución normativa ha permitido avanzar hacia una clasificación más precisa, especialmente en los suelos de peor comportamiento sísmico. “Lo que ellos hicieron como trabajo es bueno, es traer certezas”, afirmó, valorando el aporte de los especialistas en mecánica de suelos y el trabajo conjunto con la ingeniería estructural.

El presidente de AICE también abordó las dudas surgidas respecto de posibles aumentos de costos asociados a la norma. En ese sentido, sostuvo que los principales costos relevantes ya se absorbieron con los cambios introducidos en 2011 y que la oficialización 2026 no implica, por sí sola, un incremento significativo en el costo de las obras de hormigón armado. “La oficialización 2026 no provoca un aumento significativo cuando tú vayas a levantar una obra de hormigón armado”, indicó.

Otro aspecto que Tobar subrayó fue que la norma chilena no es una copia de normas extranjeras. Durante la entrevista fue enfático en señalar que, si bien existe intercambio técnico con otros países, la normativa nacional responde a la realidad sísmica de Chile y a la experiencia acumulada por sus especialistas. “No somos una copia de una norma californiana… ni tampoco a contar de ahora somos una copia de una norma japonesa”, afirmó. Y agregó: “La dinámica de estructura es la misma a nivel mundial”, pero ello no significa renunciar a criterios propios ni a la experiencia local.

En esa misma línea, explicó que la construcción de una norma como la NCh433:2026 requiere la participación coordinada de universidades, asociaciones gremiales y especialistas técnicos. Valoró especialmente el rol del Instituto Nacional de Normalización (INN) y de quienes coordinan estos procesos, destacando que la norma es el resultado de un trabajo colaborativo y consensuado. “La norma finalmente es un común acuerdo de una cantidad de especialistas”, señaló.

El ingeniero también planteó la necesidad de dar continuidad a los comités técnicos y de revisar periódicamente las normas, recogiendo información durante el año y generando instancias más sistemáticas de actualización. A su juicio, el aprendizaje normativo no puede depender únicamente de ciclos largos, sino que debe fortalecerse con seguimiento técnico permanente y con mayor acceso a la información por parte del sector.

Finalmente, hizo un llamado a informarse a través de fuentes técnicas y especializadas, especialmente frente a temas de alto impacto público como las normas sísmicas. “Somos profesionales y por lo tanto tenemos que entender que si vamos a usar las redes sociales tenemos que hacer las verificaciones de la información que estamos leyendo”, sostuvo. En ese contexto, destacó el trabajo de difusión que realiza AICE a través de su sitio web, redes sociales, seminarios y cursos técnicos, con el objetivo de acercar estos contenidos a la comunidad profesional y al sector en general.

La entrevista está disponible aquí: