Oficialización NCh2369:2025: hito relevante para la ingeniería sísmica industrial chilena

Oficialización NCh2369:2025: hito relevante para la ingeniería sísmica industrial chilena

Por Miguel Medalla, director de AICE, Revisor Sísmico de Worley y Socio de AMU Ingenieros.

La reciente oficialización de la NCh2369:2025, norma que regula el diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales en Chile, representa un hito relevante para la ingeniería nacional. Más que una simple actualización normativa, este proceso refleja décadas de experiencia acumulada en el diseño de instalaciones industriales con el objetivo de resistir grandes terremotos, probablemente algunos de los más severos del mundo, en un país que además alberga industrias con algunas de las mayores cargas y exigencias operacionales a nivel global.

Una característica distintiva de esta norma radica en su amplio alcance. La NCh2369 no está pensada para un único tipo de infraestructura, sino que abarca una gran diversidad de instalaciones productivas: desde industrias pesadas, como la minería o las plantas de celulosa, hasta instalaciones industriales livianas, como centros de distribución, centros de acopio y bodegas logísticas. Asimismo, incluye plantas de generación de energía e infraestructura portuaria (muelles), todas ellas instalaciones estratégicas para el desarrollo económico del país.

Estas condiciones explican por qué el diseño sísmico industrial nacional requiere criterios específicos, distintos de los que tradicionalmente se aplican al diseño de edificios destinados al entorno urbano.

Para entender la filosofía, el espíritu, la estructura del documento y los objetivos de esta nueva edición de la NCh2369, es necesario recordar algunos hitos relevantes del proceso que condujo a su desarrollo.

Desarrollo del anteproyecto en 2014

La actualización de la NCh2369 comenzó hace ya más de una década. Un primer paso muy importante fue el desarrollo de un anteproyecto en 2014, impulsado por el MINVU con el apoyo del Instituto de la Construcción, reconociendo la necesidad de incorporar los avances que la ingeniería sísmica había experimentado desde la versión anterior de la norma, junto con las lecciones aprendidas del comportamiento observado en las instalaciones industriales tras el terremoto del 27F de 2010.

Ese trabajo permitió identificar áreas donde era necesario actualizar criterios, incorporar metodologías modernas de análisis y mejorar la coherencia con otros estándares internacionales.

En esta etapa es justo mencionar y destacar a Don Sergio Contreras, gestor de esta iniciativa, y a Don Pedro Hidalgo, quien actuó como secretario y líder técnico del proceso.

 

Trabajo de los comités técnicos INN (2018–2023 y 2024–2025)

Luego de la publicación del anteproyecto en el año 2017, el proceso continuó en el marco de los comités técnicos del Instituto Nacional de Normalización (INN), donde participaron representantes de la industria, consultoras de ingeniería, universidades y especialistas del sector.

Entre 2018 y 2023 se desarrolló un intenso trabajo técnico que permitió revisar en profundidad el contenido de la norma, discutir propuestas, contrastar experiencias provenientes de distintos sectores industriales y consensuar criterios de diseño que reflejaran adecuadamente la práctica de la ingeniería en Chile. El resultado de este trabajo fue la NCh2369:2023, que constituye la columna vertebral del documento recientemente oficializado.

Posteriormente, entre 2024 y 2025, el proceso continuó con nuevas instancias de revisión y ajuste de aspectos muy particulares y específicos, lo que permitió consolidar finalmente la versión NCh2369:2025.

Este proceso refleja el carácter colaborativo y multidisciplinario de la ingeniería estructural chilena, donde convergieron visiones provenientes tanto de la academia como de la práctica profesional.

Filosofía de la revisión

La revisión de la norma se desarrolló bajo una filosofía clara: modernizar los criterios de diseño manteniendo la esencia de la favorable experiencia sísmica chilena tras grandes terremotos.

No se trataba simplemente de adoptar estándares extranjeros, práctica común en muchos países, sino de integrar los avances internacionales en ingeniería sísmica con la experiencia acumulada en un país que, por su realidad tectónica, constituye uno de los laboratorios sísmicos naturales más exigentes del mundo.

El objetivo fue lograr una norma técnicamente robusta, coherente con sus objetivos, profundamente conectada con la realidad industrial chilena y al mismo tiempo vinculable con códigos internacionales modernos.

Desde mi vereda, ese objetivo se cumplió a cabalidad.

Principales cambios

La nueva versión de la norma incorpora diversas mejoras y actualizaciones, entre las que destacan:

  • Definición trazable y clara de las demandas de diseño y su relación con estudios de amenaza sísmica.
  • Disposiciones y requerimientos de diseño y detallamiento consistentes con el comportamiento estructural esperado.
  • Incorporación de nuevos sectores productivos, como infraestructura portuaria y plantas de generación.
  • Inclusión de requisitos y directrices para la implementación de métodos de modelación avanzada, permitiendo el uso alternativo tanto de métodos prescriptivos como de métodos basados en desempeño estructural, denominados en la norma como Análisis Especiales.
  • Inclusión de disposiciones específicas para equipos y sistemas industriales.
  • Y, aunque pueda parecer un aspecto menor, una sección de comentarios extensa y detallada, que permite transmitir al lector el espíritu detrás de muchos de los requisitos del documento.

 

Estos cambios buscan facilitar la aplicación de la norma en proyectos reales, elevando al mismo tiempo el estándar técnico del diseño sísmico industrial en el país y contribuyendo a cumplir de mejor manera el objetivo que históricamente ha guiado a la industria chilena: la continuidad operacional (que no debe confundirse con operación inmediata).

Una opinión personal

La NCh2369 se encuentra hoy al nivel de los estándares internacionales más avanzados en diseño sísmico, pero siendo además específica para el sector industrial nacional, algo que probablemente es único a nivel mundial con este grado de desarrollo y detalle.

Esta norma incorpora la experiencia chilena, una experiencia verdaderamente única. Pocos países han tenido la oportunidad, y el desafío, de observar el comportamiento real de instalaciones industriales frente a terremotos de gran magnitud en tantas ocasiones.

Ese conocimiento, combinado con los avances de la ingeniería sísmica como disciplina, ha permitido desarrollar una norma que refleja tanto el estado del arte internacional como la experiencia práctica acumulada en Chile.

Como comunidad de ingenieros, podemos sentir un legítimo orgullo por este desarrollo, que refleja la capacidad técnica del país y el trabajo de profesionales que han contribuido a mejorar nuestros estándares de diseño.

Debo ser honesto: el proceso de oficialización de la norma no estuvo exento de dificultades. La versión desarrollada durante el período 2018–2023 enfrentó diversos desafíos dentro del proceso formal de aprobación normativa, incluyendo observaciones y revisiones que debieron ser abordadas antes de su oficialización, aun cuando el proceso formal había sido respetado cabalmente.

Si bien estos procesos pueden resultar largos y complejos, también reflejan la importancia de asegurar que una norma que regula aspectos críticos del diseño estructural cuente con el mayor nivel posible de consenso, claridad y solidez técnica.

¿Y ahora qué?

La oficialización de la NCh2369:2025 no debe entenderse como el cierre de un proceso, sino como el inicio de una nueva etapa para la ingeniería sísmica industrial en Chile.

Su implementación requerirá difusión, capacitación y discusión técnica, así como la participación activa de la comunidad de ingenieros para seguir perfeccionando su aplicación en proyectos reales. Sin duda, este es un desafío que, como AICE, hemos asumido como propio, y por ello seguiremos siendo actores relevantes en la transmisión del conocimiento en esta materia.

Hoy contamos con una norma moderna, técnicamente robusta y profundamente arraigada en la experiencia nacional. El desafío ahora es aplicarla con criterio, seguir perfeccionándola y continuar fortaleciendo una de las áreas donde Chile ha logrado reconocimiento internacional: la ingeniería sísmica aplicada a instalaciones industriales.